En el Centro Médico Fuentespina queremos darte no uno, ni dos, ni tres, sino hasta 10 consejos para perder peso después del verano. Se estima que la ganancia de peso en esta temporada oscila entre los 3 y 5 kg. Si este es tu caso y quieres perder peso antes de la llegada de la Navidad ;), desconecta el modo “vacaciones” y sigue leyendo…

Consejos para perder peso después del verano

Vuelve a tus rutinas y descansa bien: recupera tus horarios de sueño, procurando dormir entre 7 y 8 horas al día. Existen estudios que demuestran que la falta de sueño favorece el incremento de peso.

Haz 5 comidas al día: las 3 principales (desayuno, comida y cena) y 2 tentempiés (a media mañana y a media tarde). ¡No te saltes ninguna comida! Con esa estrategia no conseguirás reducir las calorías de tu dieta, solo llegar con menos hambre a la siguiente comida y comer menor cantidad y con menor ansiedad.

Aumenta tu actividad física: retoma las actividades que ya hacías lo antes posible (¡no lo dejes para octubre!) e incluye en tu día a día ejercicio de forma “indirecta” (sube las escaleras, desplázate caminando siempre que sea posible) de esta forma acelerarás la pérdida de peso después del verano. No te dejes llevar por la apatía: muchos pocos hacen un mucho, tanto en la dieta como en el ejercicio.

Evita el picoteo: vence la ansiedad por comer a deshoras regulando tus horarios de sueño y comidas. Conseguirás tener la sensación de hambre a unas horas concretas y no en el momento menos esperado. Si pese a todo no puedes evitar tomar un “aperitivo”, opta por los encurtidos (pepinillos en vinagre, cebolletas, etc) y las frutas.

Olvida el alcohol: tanto de baja como de alta graduación. Ten en cuenta que 1 gramo de alcohol (7 kcal) aporta casi el doble de calorías que un gramo de azúcar (4 kcal)…

Suprime los dulces: helados, chocolatinas, galletas… Son fuente de grasas de mala calidad, azúcar y, en consecuencia, calorías vacías (es decir, “engordan pero no alimentan”) y en lugar de saciarte, te abren más el apetito. En su lugar incluye frutas y yogures desnatados (¡OJO! lee con detenimiento la etiqueta de los alimentos. Algunos postres lácteos 0% o light aportan muchas más calorías de lo que piensas…).

Elimina los refrescos azucarados y en su lugar toma más agua. Recuerda que también en invierno debemos consumir aproximadamente 2 litros de agua al día (esta cantidad puede ser superior en el caso de realizar una práctica deportiva intensa). Si quieres darle sabor sin ganar peso, tómala en forma de tés o infusiones ¡hay una gran variedad en el mercado!

Cocina saludable: evitando fritos o rebozados y opta en su lugar por técnicas culinarias más hipocalóricas como el horno, hervido, vapor, plancha… Como alternativa a las salsas, adereza tus platos con especias, aliño de limón, vinagre entre otros. Modera el consumo de sal y también controla el consumo de aceite de oliva, ya que pese a sus efectos beneficiosos para la salud, tiene un gran aporte calórico tanto en crudo como  cocinado. Consume aceite de oliva de gran calidad, ya que con menos cantidad aportará más sabor.

Aumenta el consumo de frutas y verduras: incluye en tu dieta 5 raciones de frutas y verduras frescas al día. El agua, los minerales, las vitaminas y la fibra presente en estos alimentos te ayudarán a  mantener el estado de hidratación y eliminar toxinas de una forma saludable, además de ayudarte a regular tu tránsito intestinal.

Llévate el táper al trabajo/universidad: planifica tus menús y llévate tu comida de casa. Te ayudará a llevar una dieta más equilibrada y saludable. Conseguirás que tu pérdida de peso después del verano sea más efectiva, ya que no tendrás la tentación de consumir platos precocinados, snacks de máquina, postres calóricos, etc.

Si quieres mejorar tus hábitos alimentarios y perder peso después del verano de una forma saludable y efectiva, en el Centro Médico Fuentespina contamos con la especialidad de nutrición. ¡La primera consulta de Nutrición es gratuita! Empieza ya a cuidarte y recupera tu peso y tu salud.