«Tus manos pueden salvar la vida de un ser querido».

Este fue el lema del Día Europeo de Concienciación del Paro Cardiaco, celebrado el pasado día 16 de octubre.
En España, según los estudios, se registran cada año unos 40.000 casos de parada cardiaca causando unas 30.000 muertes. Sólo uno de cada cinco recibe maniobras de RCP (reanimación o resucitación cardiopulmonar). En nuestro país sólo un 6% de la población sabe hacer RCP. Es decir, la víctima, potencialmente cualquiera, tiene la oportunidad de poder ser reanimado si a su alrededor hay un mínimo de 16 personas presenciándolo. Si no hacemos nada tiene los minutos contados, según apunta el Dr. Miguel Ángel Sánchez Chillón, Presidente del Colegio de Médicos de Madrid. Se estima que por cada minuto que pasa desde que se produce la parada se reducen un 10% las probabilidades de sobrevivir y se incrementan las secuelas neurológicas. En otros países de la Unión Europea la mitad de los afectados recibe maniobras de RCP. En España no llega al 20%, según las estadísticas. El Dr. Ervigio Corral, Coordinador del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar (CERCP), nos dice que tenemos que conseguir una sociedad que nos ayude a salvar vidas.
En 2015, la AHA (American Heart Association), «heart» es corazón en inglés, dice: «RCP sólo con las manos. En el caso de parada cardiaca fuera del hospital, se recomienda la realización de reanimación básica SÓLO con  compresiones continuas en el centro del pecho hasta que lleguen las Ambulancias».
Yo estoy absolutamente convencido que la indecisión y el temor de los ciudadanos para iniciar una RCP están basados en la técnica del boca a boca. Yo me he visto obligado a practicarlo, aunque en contadas ocasiones, y no es fácil. Coloca la cabeza del paciente, pinza su nariz, sella tus labios con los suyos que pueden tener secreciones/sangre, sopla…y vuelta rápidamente al masaje. Es complejo y arriesgado y la gente no se atreve aunque tenga unas  nociones básicas.
Lo siguiente está basado también en estudios científicos: durante los últimos años se ha demostrado que la respiración boca a boca es innecesaria e ineficaz cuando la realiza personal no entrenado; lo importante es el masaje cardiaco correcto que ya todos, iba a decir mis lectores, sabéis hacer. El riesgo de un masaje cardiaco, incluso correctamente realizado, es provocar una fractura costal; pero mejor este daño y salvar una vida que no hacer nada y condenar a alguien a la muerte. Está demostrado que, incluso en trabajos del personal sanitario entrenado, se consiguen mejores resultados con sólo masaje cardiaco ininterrumpido.
Yo intento aportar mi granito de arena, pero el colectivo médico lleva muchos años insistiendo en que se generalice el aprendizaje de la RCP básica y así poder aumentar las probabilidades de supervivencia de quien sufre un paro cardiaco en plena calle o en sus casas que son los lugares más frecuentes. Primero aviso al 112 y acto seguido: APRIETO/AFLOJO, APRIETO/AFLOJO, 4-5  CENTÍMETROS, 100 VECES POR MINUTO. Cualquiera sabe y puede hacerlo y no puede contemplar como fallece el paciente sin hacer nada; sin hacer esto, ahora tan sencillo.
¿Os imagináis que salváis la vida de un ser querido con vuestras manos? Pues es posible. Así que: ¡VALENTÍA! y… masaje, masaje, masaje hasta que llegue mi SUMMA112 o el SAMUR.

Dr. Miguel Ángel Álvarez Álvarez.