¿Por qué se produce la epicondilitis?

Los factores predisponentes o de riesgo son movimientos repetitivos, la absorción de vibraciones en la zona, traumatismos por caída o por golpe directo, coger demasiado peso, tener una mala técnica deportiva o un material inadecuado para dicha práctica deportiva.

Prevención de epicondilitis

Se debe evitar coger un exceso de peso, así como los movimientos repetitivos de la articulación del codo y muñeca; se realizarán ejercicios de calentamiento antes de comenzar cualquier actividad deportiva (sobre todo tenis o pádel), así como ejercicios de estiramiento después de terminar una práctica deportiva. A veces puede resultar muy positivo utilizar una codera específica cuando realicemos una actividad intensa, como ejercicio, en el trabajo (el ratón del ordenador también es perjudicial) o en las tareas del hogar, pero con moderación y sin por ello obviar los estiramientos.

Tratamiento de fisioterapia para la epicodilitis

Se dirige a reducir la inflamación y el dolor local, con técnicas tan diversas como la aplicación de hielo por un lado, de calor profundo  con microondas, corrientes analgésicas, relajación de la musculatura con masaje  y de las fibras tendinosas con masaje transverso profundo (cyriax), punción profunda  de los puntos gatillos, estiramientos, láser, ultrasonidos y radiofrecuencia (indiba) para favorecer la regeneración y combatir la inflamación; además de poder reforzar el tratamiento con la aplicación de un vendaje neuromuscular.