Papilomas, qué son y cómo detectarlos: son una de las consultas más frecuentes en podología. Aunque suelen ser benignos, pueden resultar molestos y contagiarse con facilidad, así que conviene saber reconocerlos y tomar precauciones.

¿Qué es un papiloma plantar?

Los papilomas plantares o verrugas planates son lesiones de la piel causadas por el virus del papiloma humano (VPH). El virus entra a través de pequeñas heridas o microabrasiones que a menudo ni notamos. Por eso es más frecuente contagiarse en zonas húmedas y de mucho tránsito descalzo: como piscinas, vestuarios, duchas de gimnasio o saunas.
Aparecen con más frecuencia en niños, adolescentes y personas con las defensas bajas, pero pueden afectar a cualquiera persona que entre en contacto con el virus.

¿Cómo detectarlo?

Para identificarlos estos son los signos más habituales:
  1. Superficie rugosa y de aspecto «coliflor». Suele tener un borde de piel engrosada alrededor.
  2. Puntos negros en su interior. Los cuales son pequeños capilares con sangre coagulada.
  3. Interrupción de las líneas de la piel. Que son como una callosidad en las líneas de la huella; en la verruga se interrumpen.
  4. Dolor al pellizcar los lados. La verruga suele doler más al apretar lateralmente que al presionar de frente, al contrario que un callo.
  5. Puede ser única o múltiple. A veces aparecen varias juntas formando un «mosaico».
Con frecuencia se confunden con callos o durezas, por eso es importante una valoración profesional.

Precauciones y prevención

  • Usa chanclas en piscinas, duchas y vestuarios públicos.
  • Seca bien los pies, sobre todo entre los dedos.
  • No compartas toallas, calzado, limas ni cortauñas
  • No te toques, rasques ni manipules la lesión: puede extenderse a otras zonas.
  • Lávate las manos después de tocarla.
  • Cubre cualquier herida o grieta en la planta del pie.
  • No intentes cortarla ni quitarla en casa con cuchillas o tijeras.

¿Tiene tratamiento?

Sí, y conviene no esperar. Una vez detectada una lesión sospechosa, lo recomendable es consultar con el podólogo cuanto antes: con el tiempo puede crecer, multiplicarse y contagiarse a otras zonas del pie o a otras personas. Cuanto antes se trate, más sencillo suele ser el tratamiento.

Existen distintas opciones (queratolíticos, crioterapia, cauterización química u otras técnicas) y el podólogo elegirá la más adecuada según el tipo, el tamaño y la localización de la lesión, y las características de cada paciente.

¿Cuándo consultar con un podólogo?

Ante cualquier lesión sospechosa en la planta del pie, aunque no moleste. Y con mayor motivo si:
  • Duele, sangra o te dificulta caminar.
  • Crece, se multiplica o aparecen nuevas verrugas.
  • Tienes dudas sobre si es una verruga u otra lesión.
  • Tienes diabetes, mala circulación o las defensas bajas: en estos casos no debes autotratarte.
Detectar a tiempo un papiloma plantar facilita el tratamiento y reduce el riesgo de contagio. Una buena higiene y unos hábitos sencillos son la mejor prevención.
En el Centro Médico Fuentespina contamos con un servicio de Podología para valorar tu caso y ofrecerte el tratamiento más adecuado. Los papilomas, qué son y cómo detectarlos, podemos ayudarte.