El batch cooking o cocinado por lotes es una tendencia reciente que promueve la preparación de varios platos con antelación para consumirlos más tarde.

¿QUÉ ES EL BATCH COOKING?

La falta de planificación, de tiempo y de ideas lleva a muchas personas a consumir alimentos procesados y/o platos poco elaborados. Esto conlleva una dieta poco equilibrada y monótona. El batch cooking te permite comer sano y variado sin invertir mucho tiempo en tu día a día.

¿CÓMO EMPEZAR EL BATCH COOKING?

Planifica tu dieta semanal

Ten en cuenta los alimentos que tienes en casa, el número de comensales y dónde se harán las comidas. Si comes fuera y puedes llevar tu comida, plantéate lo siguiente:

  • ¿Dispones de un frigorífico para conservar la comida?
  • ¿Hay microondas para calentar los platos?
  • ¿Cuánto tiempo tienes para comer?

Si tienes dudas, acude a tu dietista-nutricionista para que te ayude a diseñar tu menú semanal saludable.

Haz la lista de la compra:
  • Ordena los alimentos por categorías: frescos/perecederos y no perecederos.
  • Anota a qué lugares acudirás a comprarlos para optimizar tu tiempo.
  • Valora con qué frecuencia vas a ir a hacer la compra. Así comprarás la cantidad justa.
Compra (con el estómago lleno) y organiza tu despensa y frigorífico.
  • Dedica cada balda del frigorífico a una categoría de alimentos (Ej: cocinados, lácteos, verduras…).
  • Separa los alimentos que vayas a congelar en raciones (Ej: carnes y pescados).
  • Ordena los armarios de la cocina para encontrar mejor los alimentos no perecederos. (Ej: cereales y legumbres. Alimentos enlatados y en tarros de cristal. Bebidas vegetales o lácteas no refrigeradas…)
¡Ponte manos a la obra!

Reserva un día de la semana para preparar el menú semanal. Anota qué días consumirás cada plato y cuando llegue el momento ¡solo tendrás que sacarlo y calentarlo!

¿QUÉ ALIMENTOS NO PUEDEN FALTAR?

  • Frutas, a ser posible de temporada. Pela y/o trocea frutas para tenerlas siempre a mano (Ej: dados de melón, rodajas de piña, gajos de naranja…). También puedes optar por las frutas que se pueden comer lavadas y con piel (Ej: fresas, cerezas, ciruelas, manzanas…).
  • Verduras: cocina cremas, purés o menestras. Ej: judías verdes, puerro, calabaza…
  • Hojas verdes: como base para cualquier ensalada de última hora. Ej: canónigos, rúcula, espinacas, lechuga …
  • Hortalizas: para hacer una guarnición, como complemento para la ensalada o como snack saludable. Haz parrilladas de verduras (pimiento asado, escalibada, tomates deshidratados…) y prepara crudités (zanahoria, apio…).
  • Pescados: con verduras al papillote, con tomate triturado, en salsa verde..
  • Carnes y proteínas vegetales: prepara hamburguesas o estofados con verduras.

Emplea envases transparentes, preferiblemente de cristal. Eso te permitirá tener más a la vista los platos y poder calentarlos si es necesario en ese mismo recipiente.

BENEFICIOS DEL BATCH COOKING

  • Ahorrarás tiempo:
    • Irás menos veces a la compra: la previsión te ayudará a tener siempre lo que necesitas y no acudir varias veces por falta de ingredientes.
    • Puedes cocinar varios platos simultáneamente. Por ejemplo, mientras usas la vitrocerámica puedes poner el horno.
  • Ahorrarás dinero:
    • Consumo energético: el horno, por ejemplo, es un electrodoméstico que consume mucha energía hasta que coge temperatura. Si aprovechamos para cocinar varios platos, evitaremos volver a gastar para que alcance la temperatura. Asimismo podemos emplear el calor residual para preparaciones que requieran menos tiempo y temperatura.
    • Comidas rápidas y restaurantes: si cuentas con comida preparada por ti recurrirás menos a los menús del día, las comidas a domicilio, etc, que suponen un gasto extra mensual.
  • Mantendrás la cocina más limpia y ordenada: cocinando varios platos en un mismo día, solo ensuciarás y recogerás en ese momento.Además la nevera estará perfectamente organizada y tendrás a la vista todos los productos.
  • Ganarás en tranquilidad: ya no será necesario improvisar cuando llegue la hora de la comida. Eso te ayudará a tener un control de la situación.
  • Comerás más sano: cocinando recurrirás menos a los alimentos procesados. Al mismo tiempo, planificar los menús te ayudará a llevar una dieta más variada y nutricionalmente más completa.

Después de todo esto ¿no tienes razones suficientes para ponerte a cocinar?