Son muchos los papás y mamás que nos preguntan cómo prevenir y mejorar la bronquiolitis, la enfermedad respiratoria más frecuente en niños menores de dos años. Por delante de la medicación, la fisioterapia respiratoria debería ser la primera indicación. Os hacemos un pequeño resumen de en qué consiste y poder así vencer mitos y tener información que os ayude a tener el mejor criterio con nuestros hijos.

Para la bronquiolitis, la fisioterapia respiratoria infantil es un tratamiento de primera elección; también para afrontar enfermedades pulmonares obstructivas reversibles y restrictivas, ya sean agudas o crónicas desde el nacimiento. El objetivo es la mejora de la calidad de vida del bebé, complementando y/o sustituyendo el tratamiento farmacológico y pudiendo ayudar a evitar posibles secuelas (como asma, bronquitis crónica…).

¿Qué es la bronquiolitis?

Una de las patologías más frecuentes en pediatría, después de los cólicos en el lactante, es la bronquiolitis. Se caracteriza por la inflamación de las vías aéreas de pequeño calibre, mucosidad, tos y dificultad respiratoria con o sin fiebre. Suele tener un pico entre los 10 meses y los dos años y el principal agente causal es el VRS (virus respiratorio sincitial). Su diagnósitco se basa en la auscultación de sibilancias, tos (primero seca, más tarde productiva), disnea y taquipnea, tiraje inspiratorio, supraesternal e intercostal.

Tratamiento de fisioterapia respiratoria infantil

  • Es conveniente realizarlo lo antes posible, para hacer aún más eficaz el tratamiento médico y poder recuperar rápidamente, sin secuelas posteriores, el árbol respiratorio del bebé.
  • Las técnicas se adaptan a la edad del bebé, siendo realizadas incluso en la edad neonatal. En ningún momento el bebé sufre ningún daño o lesión, aunque lo normal e incluso buscado sea la presencia del llanto durante la sesión para poder evacuar el moco acumulado en las zonas más profundas.
  • La duración de la sesión será de 30-45 min, dependiendo del estado general y tolerancia del bebé. El tratamiento puede ser diario o semanal hasta la desaparición de los síntomas y presencia de mejoría.
  • Los mayores efectos de limpieza bronquial aparecen a las 2h.

Consejos domicilarios para la bronquiolitis

  • No abusar de los lavados nasales introduciendo suero fisiológico, como mucho 10ml/3veces al día; siendo la cantidad aconsejada de 5 ml por cada orificio. El bebé ha de estar levemente inclinado hacia delante para evitar que el suero vaya hacia el oído y derivar en una otitis; el suero debe salir por la otra fosa nasal o ser tragado por el bebé.
  • Cuidado con el uso de humidificadores, favorecen la humedad y aumento de secreción mucosa, pero también son un medio propicio para la propagación de gérmenes ambientales; sólo usarse 1h al día antes de acostar al bebé y en ambientes secos y previamente ventilados.
  • La mejor humidificación que hay es mantener una adecuada hidratación con agua (mucolítico), ya que un pulmón hidratado es un pulmón sano.
  • Si el peque tiene reflujo gastro-esofágico suele hacer que la bronquiolitis se alargue un poco; para ello que duerma un poco incorporado.
  • Si está enfermo no comerá muy bien, así que intentar fraccionar las comidas y tenerlo un poco sentadito o como máximo tumbado con una inclinación de 30 grados para que digiera mejor y el reflujo no aumente la irritación que provoca ya de por sí la bronquiolitis.
  • Es conveniente meter los peluches del bebé una noche al congelador para matar los gérmenes.
  • No pasar el aspirador ni barrer en su presencia.
  • Ventilar su habitación 1 h al día.
  • Nada de humos, ni desodorantes en su presencia.
  • Evitar que juegue en el suelo durante unos días.
  • La temperatura ideal para que duerma son 18ºC.

En general todos los bebés pasan por una fase en la que tosen mucho de forma irritativa y poco a poco se va ir convirtiendo en una tos más productiva y va a sacar más moquitos; pero incluso cuando parece que están recuperados puede quedar una pequeña tos residual durante semanas, ya que a la mucosa respiratoria le cuesta recuperarse de la agresión creada por el virus de la bronquiolitis unas cinco semanas, tiempo durante el cual el bebé puede fácilmente recaer.

Desde el Centro Médico Fuentespina os ofrecemos asesoramiento y os recomendamos a nuestra compañera Cristina Rodríguez Gómez, Fisioterapeuta especializada en tratamientos de fisioterapia respiratoria infantil, podéis llamarnos sin compromiso para consultarle vuestro caso (e informaros acude también a domicilio).