Tener un abdomen plano y tonificado es el objetivo de muchas personas pero ¿es posible perder tripa sin pasar hambre ni hacer miles de abdominales? Te damos unas claves para que mejores el aspecto de tu abdomen a la vez que cuidas de tu salud general.

 

¿Por qué tengo una tripa voluminosa?

El origen de una tripa voluminosa es multifactorial. Puede deberse a un exceso de grasa, malas digestiones, falta de tono muscular o incluso diástasis abdominal.

Para perder tripa, tenemos que actuar sobre los factores que provocan que nuestro abdomen esté prominente. A continuación te indicamos cuáles son los más frecuentes y cómo trabajar sobre ellos.

 

Exceso de grasa abdominal y/o grasa visceral.

Es el motivo más frecuente, pero no el único.

Resumiendo, podríamos decir que existen dos tipos de grasa corporal:

  1. La grasa subcutánea, que se encuentra debajo de la piel, tanto en el tronco como en las extremidades.
  2. La grasa visceral, situada en la zona abdominal, rodeando los órganos.

La distribución de la grasa subcutánea varía de unas personas a otras. Es más frecuente que en los hombres se localice en el abdomen (disposición tipo “manzana” o androide) y en las mujeres en la región glútea, caderas y piernas (tipo “pera” o ginoide), aunque esta tendencia se invierte tras la menopausia, etapa en la que se empieza a acumular más grasa en el abdomen.

La grasa visceral, por su parte, se localiza exclusivamente en la zona abdominal y se encuentra en exceso en personas con sobrepeso u obesidad, generalmente.

 

Alimentación y tránsito intestinal.

Una dieta inadecuada en la que se incluyan alimentos flatulentos, chicles y bebidas gaseosas, una masticación deficiente, o el exceso de azúcares refinados puede provocar que nuestro tracto digestivo se llene de gases y aumente el contorno de la cintura. También, las intolerancias alimentarias no tratadas con la alimentación oportuna, pueden generar distensión abdominal.

Del mismo modo, una dieta pobre en fibra y agua puede favorecer la inflamación intestinal y dar un aspecto más voluminoso al abdomen.

Si sientes que tu abdomen está hinchado a pesar de comer saludable, sería interesante estudiar si tienes alguna alergia o intolerancia alimentaria.

 

Patrón respiratorio.

Nuestro tipo de respiración también determina la forma de nuestro abdomen. El predominio de la respiración abdominal (llevar el aire hacia la tripa en lugar de llevarlo al tórax) favorece que nuestro abdomen se vea más abultado.

 

Postura cifótica.

La mala alineación de la postura, como por ejemplo tener los hombros adelantados y cifosis (coloquialmente tener “chepa”) hacen ver la zona de nuestro bajo vientre más prominente, además de hacernos parecer más bajos y menos estilizados.

Actividades como el Pilates nos ayudan a mejorar nuestra actitud postural, lo cual repercute en cómo nos vemos.

 

Falta de tono en la musculatura abdominal.

Un abdomen sin grasa pero con una musculatura poco tonificada puede presentar flacidez, e incluso presentar zonas con apariencia de celulitis.

Si no tienes exceso de grasa y tus digestiones son adecuadas, quizá necesites un trabajo específico para aumentar la masa muscular. ¿Conoces el entrenamiento funcional?

 

Postparto.

Si has sido mamá recientemente, es normal que tu cuerpo haya sufrido cambios, especialmente la zona abdominal. No tengas urgencia por «recuperar tu cuerpo». Sé amable contigo y piensa que todo requiere de tiempo. Es el momento de priorizar el bienestar general de mamá y bebé frente al aspecto físico.

En nuestra consulta de fisioterapia especializada en suelo pélvico podremos valorar con ecografía el funcionamiento de tu musculatura abdominal. Te asesoraremos acerca de la actividad más apropiada para recuperar la funcionalidad del mismo y podremos valorar si tienes diástasis abdominal.

 

¿Cómo perder tripa?

 

Mejora tu composición corporal.

Ven a Centro Médico Fuentespina a conocer tu composición corporal.

En nuestra consulta de nutrición, gracias al equipo de bioimpedancia Tanita, haremos una valoración de tu composición corporal. Descubriremos la distribución de tu grasa subcutánea, la cantidad de grasa visceral, y si existe un exceso de ellas. No importa si tienes alguna patología, intolerancia alimentaria o sigues una dieta vegetariana; podremos ayudarte a adaptar tu dieta para conseguir una pérdida de grasa corporal.

 

¡No hagas abdominales tradicionales!

¿Aún no conoces los abdominales hipopresivos? Ven a uno de nuestros talleres y aprende a hacerlos correctamente.

Recuerda: hacer abdominales tradicionales no te va a hacer perder tripa. Además de ser un ejercicio hiperpresivo que puede debilitar tu suelo pélvico, su práctica incorrecta puede provocar dolor cervical y las temidas agujetas. Pásate a los abdominales hipopresivos, que además de respetar tu suelo pélvico, ayudan a reducir el perímetro de la cintura.

 

Aprende a respirar y mejora tu postura.

Como decía Joseph Pilates: “En 10 sesiones sentirás la diferencia, en 20 sesiones verás la diferencia y en 30 sesiones tu cuerpo habrá cambiado”. 

La práctica regular de Pilates nos ayuda a mejorar nuestro patrón respiratorio, corregir nuestros hábitos posturales incorrectos y tonificar todos los grupos musculares de forma equilibrada. Por todo ello, nos hace parecer más esbeltos ¡e incluso en ocasiones ganamos altura! Llama e infórmate sobre nuestras clases de Pilates máquinas.

 

Cuida tu piel.

Tratamientos de fisioterapia dermatofuncional con Indiba en Santa Eugenia.

Una correcta hidratación desde dentro y desde fuera es fundamental para que tu piel se vea radiante. Además puedes darle una ayuda extra y reafirmar la piel de tu abdomen con nuestros tratamientos de fisioestética Indiba

 

Y recuerda: si quieres conseguir resultados debes pasar a la acción, y si quieres mantenerlos, seguir en la misma dirección 😉

¡ÁNIMO!